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2018-06-07

4.0: La fábrica del futuro

La industria está en plena transformación digital. La denominada cuarta revolución industrial está dando lugar a la fábrica inteligente. En esta nueva etapa, el internet de las cosas permite la comunicación directa entre los diferentes elementos que componen una fábrica, obteniendo resultados y conclusiones sobre su comportamiento. Esto permite la optimización de los procesos de producción o la gestión de la energía y la recopilación de innumerables datos e información. En la industria, la edificación se convierte en una máquina más del proceso productivo, que se conecta con el resto de máquinas. 

LKS Ingeniería y Arquitectura es pionera en el desarrollo de edificios 4.0 en la Industria. En los últimos años hemos diseñado los edificios más innovadores de nuestro ámbito, que responden a la filosofía de cambio del propio cliente. En esta línea, en el año 2017 LKS Ingeniería y Arquitectura construyó dos instalaciones modélicas que incorporan los últimos avances en la industria sin menoscabo de un diseño de calidad. Se trata quizá de las dos construcciones industriales de mayor interés realizadas en los últimos tiempos en Gipuzkoa: la instalación de mecanizado para AMPO y el centro de electromovilidad de IRIZAR.
 
El producto 4.0 que fabrican se genera mediante un proceso y en unas instalaciones 4.0. Así, nuestra aportación constructiva está comunicada con las líneas productivas y aporta valor añadido al producto final. 
 
Mediante la utilización de BIM (Building Information Modelling), se unifica el desarrollo de los diferentes sistemas que toman parte en la construcción. BIM es la plataforma central para la integración del diseño, el modelado, la planificación y la colaboración. Se facilita la coordinación de las distintas especialidades de los proyectos y la organización y seguimiento de los procesos constructivos en obra, pudiendo continuar su uso durante el período de utilización del edificio.
 
Una de las grandes tendencias de la tecnología en los últimos años ha sido la “desmaterialización” de las industrias debida a la digitalización de los elementos, la posibilidad de experimentar, casi en vivo, algo que se puede construir virtualmente. Ver, sentir y vivir la experiencia de la edificación sin que todavía se haya construido. Los propios técnicos pueden analizar la funcionalidad y la posibilidad de materializar el edificio proyectado a través de un dibujo rápido y preciso, análisis y cálculo de estructuras e incluso instalaciones. Esto incluye los equipos y las líneas productivas, parte fundamental del proyecto funcional de una fábrica.
 
La creación de un gemelo virtual del edificio hace que su gestión y mantenimiento preventivo se optimice. En edificios nuevos, se genera el modelo desde su incepción y como herramienta de diseño para la toma de decisiones. En edificios existentes, mediante un escáner 3D e importación de nube de puntos a un modelo BIM, se genera igualmente ese gemelo virtual, que se alimentará con la información y datos necesarios para su gestión futura.
 
Este cambio supone un cambio en la manera de trabajar y también un cambio de relación cliente-consumidor, más cercana, personalizada y continua.
 
Como no puede ser de otro modo, este nuevo paradigma está generando, no sólo otro modo de producir y organizar la fabricación y la logística, sino también nuevos espacios y nuevas relaciones funcionales, que están dando lugar a una nueva forma de los edificios que tradicionalmente hemos llamado fábricas.